Equipamiento

           En resumen, las predisposiciones que tenemos que tener para lograr iniciarnos en montaña son una combinación de continuo aprendizaje, entrenamiento, motivación, superación, amor y respeto por la naturaleza, por nosotros mismos y por los demás seres vivos que nos rodean.

 Equipo Básico de Montaña

          Una persona que quiera iniciarse en montaña puede estar completamente predispuesto, aceptando y dando por hecho todo lo anteriormente comentado, pero no le quedará más remedio, por su propia seguridad, que admitir y realizar también un cierto desembolso económico inicial que le permita hacerse con el debido equipo mínimo de montaña. Sin este equipo mínimo nadie tendría nunca que aventurarse en montaña, al menos en alta montaña.

          Con la amplia oferta que existe actualmente en el mercado de todo tipo de material de montaña la persona que se quiera iniciar se encontrará lógicamente pérdida y le será muy dificil elegir, de tal modo que llegará incluso a comprar algo que con el paso del tiempo y la adquisición de experiencia se dará cuenta que no le sirve. Para evitar que esto suceda y tratar de ayudar en la elección, a continuación vamos a tratar de dar la información necesaria para adquirir un buen equipo básico de montaña con el que iniciarse. No vamos a especificar marcas ni modelos, ni tampoco precios, esto queda a elección del usuario. Sí se deben tener muy en cuenta los siguientes aspectos:

– Lo más caro no tiene por qué ser lo mejor.

– Lo más barato no es siempre lo más económico.

– El alto precio de algunos materiales (sólo de algunos) estará justificado por su excelente calidad.

– Un material que le vaya bien a una persona no tiene por qué funcionar igual con otra.

– Antes de comprar un material cerciórate de que es lo que verdaderamente necesitas.

          Vamos a entrar a continuación a describir los distintos elementos de un correcto y buen equipo básico para iniciarse en montaña, teniendo en cuenta la normal progresión de un montañero (la mayoría de personas se inician al montañismo durante alguna época distinta al invierno para después proseguir si lo desean con la montaña invernal), es decir, tratando solo los elementos de un equipo para tres estaciones y no comentando nada acerca de herramientas relacionadas con la montaña invernal puesto que éstos se podría decir que corresponden a una ampliación del equipo básico.

Ropa de Montaña

           Un montañero y/o alpinista se verá obligado con gran frecuencia a soportar duras condiciones meteorológicas que para nada se pueden comparar con las dadas por ejemplo en su ciudad. Para superar estas condiciones se necesitan prendas técnicas. Por culpa de una ropa de mala calidad, o por no llevar la ropa adecuada para la actividad montañera, muchas personas, año tras año, sufren las consecuencias. Consecuencias que pueden llegar a ser muy graves, como en el caso de la hipotermia donde se sufre un descenso rápido, incontrolado y muy peligroso en la temperatura corporal, causa ésta de frecuentes muertes en montaña. Y para sufrirla no es necesario ir al Himalaya, bastará con ir mal equipado en cualquiera de las sierras del Sistema Central en un día frío, y no necesariamente de pleno invierno.

           La función principal de estas prendas técnicas es no dejar escapar, bajo ninguna condición, la capa aislante de aire caliente que tenemos cerca de la piel, que es la que nos mantiene secos y calientes. La clave fundamental es mantenerse seco aún cuando esté lloviendo, nevando o haya niebla, además de cuando se produzca la sudoración del cuerpo debido al esfuerzo que estemos realizando o, en días de verano, al fuerte calor existente. Por esto, todas las prendas tienen que cumplir al menos dos funciones: transpirabilidad y rápido secado. Con la transpirabilidad se consigue que nuestras gotas de sudor se evaporen hacia el exterior rápidamente, manteniendo seca la capa aislante de nuestra piel y nunca dejando escaparla. Con el rápido secado se consigue que tras un chaparrón o una gran sudada la ropa vuelva en poco tiempo a estar seca para no exponer a la humedad durante un largo periodo a dicha capa aislante.

           Otras dos características muy importantes de estas prendas, sobre todo las que llevemos en contacto directo con el ambiente, son la capacidad de ser cortavientos e impermeables (mejor todavía si incluyen también las anteriores dos características descritas de transpirabilidad y rápido secado). En días de viento frio y/o lluvia, nieve, niebla estas tecnologías son fundamentales, y además funcionan de verdad.

           En el mercado actual hay una auténtica variedad de prendas que incluyen algunas o todas las tecnologías descritas. Como norma general escogeremos para las prendas interiores aquellas que incluyan las tecnologías de transpirabilidad y rápido secado y para las prendas exteriores aquellas que cumplan con las cuatro tecnologías de transpirabilidad, rápido secado, cortavientos e impermeabilidad. Que nadie se piense que una prenda que incluya estas cuatro tecnologías tiene que pesar mucho o ser muy voluminosa, al contrario, la técnica actual aplicada sobre tejidos sintéticos presta las máximas cualidades con un peso y volumen mínimo, fundamental en montaña.

          En montañismo y alpinismo, al igual que en otras disciplinas relacionadas con la montaña como esquí o BTT, se utiliza siempre el denominado Sistema de Capas. Este sistema de capas consiste en combinar las prendas de ropa de montaña necesarias para asegurar la correcta eficacia contra la pérdida de calor. No consiste en ponerse diez capas de ropa, al contrario, consiste en ponerse las mínimas (mínimo peso y volumen posible) pero que éstas a su vez nos den el suficiente nivel de confortabilidad ante cualquier inclemencia meteorológica. Esto sólo se consigue a través del uso de prendas que incluyan las tecnologías anteriormente descritas. El funcionamiento es muy simple, cuando se tiene calor se quitan capas (quedándose siempre con al menos una, en montaña no se puede ir a pecho descubierto nunca) y cuando se tiene frio se añaden (siempre respetando la regla de la mínima ropa posible). Por lo general, este sistema de capas, ninguna más importante que otra, estará formado por (nos referimos aquí solo a la parte superior del cuerpo, en las piernas la mayoría de veces no se recurre a este sistema aunque claro está se puede aplicar a ellas perfectamente, dependiendo de lo friolera que sea la persona):

  1.  La capa en contacto directo con nuestro cuerpo. Ropa interior que por lo general constará de la llamada camiseta térmica, que podrá ser de manga corta o larga o muy gruesa o poco, a elección de cada persona. Como cualidades tendrá que cumplir ser muy transpirable para mantener siempre el cuerpo seco.
  2. Una o dos capas aislantes. Como función tienen la de retener el calor del cuerpo y la de protegernos del ambiente exterior en determinados días. Entre sus cualidades tendrán que incluir transpirabilidad, rápido secado, cortavientos e impermeabilidad, es decir, las cuatro tecnologías antes descritas. Hay que tener en cuenta que esta capa será la que esté en contacto directo con el ambiente exterior en aquellos días no muy frios en los que no se hace necesario el uso de la capa externa. Como prendas modelo encontramos en el mercado los conocidos forros polares técnicos (o SoftShell más recientemente), de distinto grosor y/o cualidades técnicas. De lo friolera que sea una persona dependerá el uso de una o dos capas.

          Es importante señalar que estas prendas deben respetar la regla del menor peso y volumen posible. Entre cada tipo de prenda de las anteriormente citadas podremos encontrar infinidad de modelos y diseños, y también de precios, así que afinar será crucial para conseguir la mejor relación calidad-precio.

           Tan importante como la destinada a proteger el cuerpo es la ropa destinada a proteger la cabeza, manos y pies. Por estas extremidades, sobre todo por la cabeza, se pierde mucho calor corporal si no las llevamos lo suficientemente protegidas. La cabeza debe ir protegida tanto en invierno como en verano, para evitar la pérdida de calor o para evitar una insolación. En días fríos utilizaremos un gorro, preferiblemente técnico con tecnología de transpirabilidad, secado rápido e impermeabilidad (aunque no estará de más que sea también cortavientos), aunque muchas veces nos valdrá con un gorro de lana o de los de tipo pasamontañas (no muy aptos para días de lluvia, se calan rápido). Para las manos tenemos un amplio rango de elección y también se podrá aplicar en ellas el sistema de capas dependiendo de las condiciones existentes y de lo friolera que sea la persona.

          Lo normal será incluir unos guantes de forro polar para los días de relativo frio y cuando no vallamos a tocar nieve con ellos. Si existe la posibilidad de tocar nieve o en días muy frios lo mejor será utilizar unos guantes técnicos que cumplan las cuatro tecnologías antes descritas. Hay que estar muy atentos a no dejar partes del cuerpo a la interperie entre los guantes y las mangas de las capas que llevemos puestas en el cuerpo. Respecto a los pies debemos saber que lo recomendable es utilizar calcetines técnicos, tanto en verano como en inverno (los hay para cada una de estas dos estaciones). Las principales cualidades que deben tener son la transpirabilidad y el secado rápido. Un montañero que en plena actividad lleve los pies mojados a buen seguro pasará un mal día. Las ampollas, entre otros factores como el roce de los pies con las botas, se forman tanto por llevar los pies húmedos como por un mal diseño del calcetín. Será muy recomendable que en lo referente a diseño éstos incluyan los típicos refuerzos o protecciones en las partes más sensibles del pie. Siempre nos colocaremos los calcetines estirados, es decir, nunca dejaremos arrugas en el calcetín dentro de la bota, para evitar al máximo los roces y la aparición de ampollas.

            Muy importante también es la protección del cuello en días frios, que deberemos completar, además de con los cuellos bien ajustados de las prendas que ya llevemos, con un protege cuellos tipo los llamados bragas, que podrán ser o no técnicas.

 Calzado de Montaña

           Desde ya, que a nadie interesado en su seguridad se le ocurra nunca salir a la montaña con zapatillas deportivas o con las clásicas y muchas veces utilizadas botas militares y mucho menos con las típicas chanclas de verano, de todo se ha visto. En el mercado existe una amplia gama y oferta de botas de montaña, si bien cada tipo de bota valdrá para permitirte realizar unas u otras actividades. Están las botas de piel de toda la vida que aún se siguen utilizando. También tenemos las botas de suela no rígida, realizadas tanto en piel como en materiales sintéticos, y que son las conocidísimas botas de treking. Y podemos encontrar también botas de suela rígida, tanto de piel, como de plástico como de materiales sintéticos, utilizadas exclusivamente (al menos las de plástico) para actividades invernales en donde es necesario el uso de crampones.

         En nuestro equipo básico nos decantaremos por uno de los dos siguientes tipos antes citados: botas de piel o botas de treking. Si nos decantamos por las botas de treking deberemos exigir que sean por lo menos algo técnicas incluyendo sobre todo las tecnologías de transpirabilidad, secado rápido e impermeabilidad. Actualmente la mayoría de botas de treking que podemos encontrar en una tienda especializada en montaña incluirán estas tres características, aunque siempre habrá que cerciorarse. Sean de treking o de piel deberemos también prestar especial atención al dibujo y al material de la suela. Un buen y profundo dibujo es fundamental a la hora de progresar en terreno de montaña. El material del que esté hecha la suela repercutirá en la confortabilidad de la bota en general, algunos sistemas utilizados en la actualidad permiten incluso disipar algo la fuerza de choque de los pies con el terreno.

 Mochila de Montaña

         Aquí si que hay lio a la hora de elegir. Existe una amplísima variedad ya que existen diferentes tipos de sistemas de sujección al cuerpo, diferentes capacidades de carga y diferentes capacidades técnicas, entre otras muchas características. Dependiendo de la duración de nuestras salidas y/o de la actividad que vayamos a desarrollar nos decantaremos por una u otra mochila, en lo que a capacidad y tecnicidad se refiere. Si nuestras salidas durarán un solo día, se llevarán a cabo solo con buen tiempo (donde no será necesario cargar con mucha ropa) y no hacemos cosas técnicas la mejor elección será una mochila pequeña y no muy técnica. Con unos 20 o 25 litros de capacidad será sufiente para llevar un chubasquero, una prenda de abrigo, agua, comida y algunos artículos más. Si pensamos salir también no solo en aquellas épocas del año con buen tiempo y además pensamos meternos en mayores fregaos técnicos, pero en salidas de un solo día, lo mejor será decantarse por las llamadas mochilas de ataque, con una capacidad entre los 25 y 40 litros y con más caracterísitcas técnicas (cintas y bolsillos portamateriales) que nos permitan cargar con la debida ropa de abrigo, el agua, la comida y equipo necesario para acometer mayores empresas tal como cuerdas, material de aseguramiento, etc. Si además de todo esto también se prevé realizar salidas de más de un día de duración la mochila a elegir ya tendrá que ser de gran capacidad, de más de 40 litros.

           Como se puede deducir de todo lo descrito en el anterior párrafo, la mayor parte de los montañeros y alpinistas contarán con más de una mochila en su equipo, puesto que si se adquiere una de gran capacidad ésta irá prácticamente vacía cuando realice salidas de un solo día y que no sean técnicas y si se adquiere una de pequeño formato cuando quiera afrontar rutas técnicas o de varios días no contará con el espacio sufiente para transportar todo su equipo. En fin, un dilema que te dejamos que resuelvas como tú mejor consideres.

          Lo que sí tendremos que exigir a cualquier mochila es que tenga un buen y correcto sistema de anclaje a nuestro cuerpo que nos permita en todo momento llevar el peso pegado a la espalda y la carga bien equilibrada y centrada sobre las caderas y piernas. Para conseguir esto toda buena mochila deberá incluir los siguientes elementos: un cinturón de cintura lo suficientemente ancho y acolchado como para permitir llevar la carga hacia nuestras caderas con el máximo confor posible, un cinturón de pecho para permitir acercar el peso a nuestra espalda y para equilibar la carga, unas buenas hombreras acolchadas que no nos hagan daño ni molesten y unas cintas laterales de compresión de carga que permitan ajustar ésta para que no se mueva durante nuestra progresión. Es necesario ajustar de forma correcta todos estos elementos antes de una salida.

           Si además de ese buen sistema de anclaje a nuestro cuerpo la mochila también incluye caracterísiticas técnicas pues mejor que mejor de cara al futuro. Entre esas características técnicas se debería incluir al menos un bucle de cinta portapiolet.

           Cuando en la tienda te decantes por un determinado modelo no te cortes y pruébala concienzudamente. Prueba todos los anteriores ajustes y pruebatela con carga a poder ser. La mochila tiene que ajustarse a la longitud de toda la espalda y debe permitir siempre una correcta movilidad de la persona que la lleva.

El Botiquín

           Muchos artículos he leído sobre seguridad en la montaña; sobre técnicas de autodetención, uso de crampones, uso de piolets, ARVA, nudos básicos para montañeros, técnicas de aseguramiento, etc; pero la verdad muy pocos sobre el contenido del botiquín de primeros auxilios y del uso del material de manera adecuada; en algunos artículos y libros sobre el contenido y preparación de mochilas para cualquier tipo de salidas o no lo ponen o simplemente lo mencionan en un apartado, es algo increíble que nos gastemos un dineral en equipo; no con ello quiero decir que este equipo no sea necesario para la realización de las distintas actividades de montaña con seguridad; y sin embargo nos olvidemos en muchos casos de llevar un botiquín medianamente decente y de prepararnos para su correcto uso.

          Algunas marcas de material de montaña venden pequeños estuches cuyo contenido es, y perdonen la expresión de risa y que resulta escasa para cualquier actividad deportiva en la montaña (una excepción son los botiquines Salewa algunos de sus modelos están medianamente equipados e incluso me atrevería a decir que cubren las necesidades básicas), pero la verdad que el estuche nos puede servir para tener nuestro botiquín aunque la misma función la realizara una riñonera publicitaria o incluso uno de esos neceseres de viaje que regalan algunas compañías de transporte o agencias de viajes a sus clientes.

          En montaña el 90% de los accidentes son de origen traumático originados por caídas o tropezones solamente una pequeña parte son de origen no traumático (quemaduras, congelaciones, mal de altura,…..), ateniéndonos a esto y teniendo encuenta el tipo de actividad que vamos a desarrollar no es lo mismo la ascensión en invierno a Monte Perdido, Torrecerredo, Peñalara,… que un tranquilo paseo en primavera o verano por las hoces del Río Duraton, ni es lo mismo irnos a una zona de Boulder que a realizar “Sueños de invierno” o el “Pilar del Cantábrico” en el Picu; otro aspecto importante a tener encuenta es la climatología y la duración de la actividad que pensamos realizar.

          El montañero, a diferencia de otros deportistas, no puede esperar una atención inmediata tras el accidente. Sabe que no hay un médico ni una ambulancia al pie de la pared que está escalando ni del pico que esta subiendo o del barranco que esta descendiendo y que pueden pasar horas antes de que los grupos de rescate sean alertados y puedan acudir. De ello se deduce que cualquiera que practique deporte en zonas de montaña, debe conocer las normas básicas de atención a un accidentado y de llevar un material que nos permita ser capaces de manejar la situación hasta la llegada de la ayuda especializada.

            Para ello debemos de llevar un botiquín acorde con las necesidades que puedan requerir la actividad que vamos a realizar. Teniendo en cuenta estas consideraciones y tras consultarlo con personal especializado; el contenido de un botiquín para una actividad de alpinismo con una duración de dos días; aunque básicamente este material variando muy poquitas cosas te va a servir para casi cualquier tipo de actividad de montaña.

Podría ser:

1 Manta Sirius® (de esas doraditas y plateadas o también llamadas mantas de salvamento o supervivencia).

1 Rollo de Esparadrapo plástico o de tela; evitar el de papel (te sirve también para rozaduras).

3 Paquetes de Gasas (cada paquete contiene 5 gasas).

2 Paquetes de Compresas (son algo mayores que las gasas y puedes realizar con ellas un vendaje triangular).

4 Ampollas monodosis de Betadine® (Povidona Yodada, ojo los alérgicos a este elemento deberían llevar un sustituto).

1 Pañuelo Triangular (Muy útil para la inmovilización de miembros superiores).

2 Apositos de Linitul (para quemaduras de origen solar y/o por rozadura de cuerdas; algunos prefieren sustituirlo por vaselina ojo con esta opción no todas las vaselinas son validas).

1 Paquete de Ptos. de Sutura de Papel (para pequeñas heridas que presenten un corte profundo sin llegar a necesitar la sutura de hilo).

1 Paquete de Parches para ampollas (Compeed®).

3 Aspirinas® (Ojo a los medicamentos antes de dárselos a nadie comprobar si es alérgico o tiene contraindicación a dicho medicamento).

3 Paracetamoles (un perfecto sustituto de las aspirinas. Gelocatiles® es una buena opción).

3 Ampollas de Suero Fisiológico monodosis (El mismo efecto que el agua destilada lo usaremos para la limpieza de la zona antes de la aplicación del betadine).

3 Vendas de Crepe (las de la bandita roja) medianas (vendajes e inmovilizaciones).

3 Antihistamínicos.

3 Antitérmico (Termalgil® para casos de fiebre igualmente serviría el Paracetamol (Gelocatil®)).

3 Antidiarreicos (Fortasec®).

3 Pastillas de glucosa.

10 Tiritas (varios tamaños y formas algunas redondas te vienen bien para un dedo del pie).

2 Depresores de lengua (el palito del doctor) para inmovilización de dedos. (o 3 dependiendo de la actividad).

2 Pares de guantes de nitrilo (al latex hay gente alérgica además de que se resecan con mayor facilidad; estos son los guates azules que tanto hemos visto en las películas).

3 Sobres de Suero Oral (ayudan en el combate de la diarrea y la deshidratación).

1 Botecito de carrete fotográfico con alguna pomada analgésica y otro con un antinflamatorio (Voltarem ® , Calamtel ®, REFLEX®,…..).

1 Lápiz de amoniaco para picaduras de insectos.

           La medicación indicada en la lista anterior debe de ser consultada al medico de cabecera ya que no todos podremos hacer uso de la medicación indicada ni todos en las mismas dosis. Y ya que el botiquín es para uso personal deberíamos ser capaces de esa medicación adaptarla a nuestras necesidades.

            Además del material del botiquín; yo pondría otro material en la mochila que en algunos sitios he encontrado dentro de la lista del botiquín y que puede ir dentro del mismo botiquín o no; la crema protectora solar y el protector labial; en cuanto a la crema protectora recordar que no todos tenemos el mismo tipo de piel y lo que a unos les protege a otros no, una navaja multiusos; imperdibles, en cuanto al termómetro; este es un elemento bastante complicado de decidir si debería ir o no en el botiquín; esta claro que de llevar alguno llevaríamos el termómetro electrónico ya que el tradicional o de mercurio puede llegar a romperse aunque hoy en día vienen en fundas rígidas es un riesgo que no correría; con el termómetro electrónico tenemos que tener en cuenta que estos termómetros se pueden ver afectados por las bajas temperaturas que podemos encontrarnos en una salida invernal y aunque son más resistentes que el de mercurio tampoco están hechos para soportar golpes además de que se pueden ver afectados por las bajas temperaturas de una salida invernal; un utensilio que si es recomendable llevar y que no ocupa mucho es una pinza en cualquier tienda de material sanitario se pueden adquirir por una cantidad inferior a 2€ y que te servirán para poder manejar los puntos de sutura de papel de manera más limpia y cómoda; pero su función más importante es la de ayudarte a quitarte esa espinita que te has clavado en el dedo y que tanto te esta molestando; un sustituto mas ligero y mas pequeño son las pinzas para depilar las cejas; las pastillas potabilizadoras aunque pueden ser sustituidas por la povidona yodada teniendo en cuenta que llevamos solamente tres ampollas monodosis yo suelo meter en el botiquín aunque no es un material estrictamente sanitario 4 pastillas potabilizadoras. Otro material que se puede incluir pero que ya necesita de una serie de conocimientos (la forma de usarlo y el cuando usarlo) es una Cánula de Gwedel® (o un juego que incluya los números 4 – 5 cubriendo así las tallas mas comunes en personas adultas); también se pueden incluir una o dos jeringuillas para insulina ( o de ese tipo) para actividades que impliquen una marcha de varios días y nos servirán para curar las ampollas (se puede hacer también con una aguja según la manera que tenga cada cual para tratarlas) en el que posiblemente solamente con los parches para ampollas no sea suficiente; pero vuelvo a recalcar que estos dos últimos elementos solamente para aquellas personas que tengan la formación necesaria para su correcto uso ya que pueden llegar a perjudicar mas que beneficiar si no se usan de manera correcta. Lógicamente sobra decir que en nuestro botiquín incluiremos la medicación necesaria si estamos siguiendo algún tratamiento. En cualquier caso el contenido del botiquín que acabamos de describir no debe ser tomado de manera estricta cada uno podemos creer que sobra o falta algo además de comprobar la medicación para que no choque con una posible alergia o una contraindicación.

            La segunda parte es más escabrosa; podemos llevar el mejor botiquín del mundo; pero si no sabemos realizar de manera correcta un vendaje o realizar una inmovilización de un miembro luxado o fracturado no nos va a servir de nada; por tanto deberíamos tener unos conocimientos básicos de primeros auxilios que nos permitiera realizar la atención de nuestro compañero hasta la llegada del personal especializado; nos gastamos también dinero en cursos de escalada, alpinismos, progresión en aristas,…. pero cuantos nos hemos planteado realizar un curso básico de primeros auxilios además de uno de autorescate en paredes (este último mas especializado para escaladores).

           Para adquirir unos conocimientos mínimos de primeros auxilios muy pocos clubs, y/o federaciones imparten cursos de primeros auxilios, gracias a Dios esta tendencia esta empezando a cambiar; así que el único remedio que nos queda es dirigirnos a alguna institución ajena al ámbito de la montaña (Cruz Roja, Agrupación local de Protección Civil,…..) para poder realizar uno de estos cursos. Otra opción es para aquellas personas que ya tienen algún conocimiento de primeros auxilios leerse algún manual de primeros auxilios especifico para deportes de montaña.

           Con esto no se acaba todo; muy bien ahora ya tenemos un botiquín y unos conocimientos mínimos para usarlo; pero ahora queda algo que muchos no se preocupan de hacer que es la tarea de mantenimiento; al igual que nuestros crampones o piolets necesitan ser afilados cada temporada nuestro botiquín necesita ser revisado tras cada salida o cada X número de salidas; tenemos que tener en cuenta que las aspirinas, antihistamínicos, antiinflamatorios, betadine….. tiene fechas de caducidad y debe de ser sustituido; las “pastillitas” son química y no productos naturales así que la fecha de caducidad debe de ser respetada al pie de la letra; y no solo esto sino que debemos comprobar cada vez que salgamos y la mochila este expuesta a tormentas de agua o nieve ya que si se moja (esto se puede evitar poniéndolo en una bolsa de plástico) posiblemente debamos sustituir algunas cosas. Además de cómo ya hemos comentado adaptarlo según las necesidades de la actividad que vayamos a realizar en cada salida.

           Debemos recordar también que desde hace tiempo ya no es necesario tener memorizado ni tener un listado con todos los números de bomberos, Grupos de rescate, Guardia Civil,…. ahora con un único numero; el famoso 112; podremos alerta a cualquier servicio de emergencia que necesitemos tanto en la montaña como en la ciudad; este numero (112) es un numero de teléfono que funciona a nivel europeo es decir que nos serviría tanto para pedir auxilio en España, Francia, Italia,,,,,, para otras zonas fuera de Europa o incluso en algunos países de la Europa del Este antes de desplazarnos es recomendable informarse sobre cual es el numero de emergencia para ello la manera más simple; cuando nos dirijamos a la embajada de dicho país a tramitar los permisos o el visado necesario preguntarlo.

            Espero que para muchos este pequeño articulo les haga pensar y recordar que el botiquín es un elemento mas de seguridad en nuestra mochila y aunque lo deseable es no tener que usarlo nunca y que nuestro infatigable compañero nunca disfrute del paisaje.

Nota: La información de la medicación se ha sacado de un articulo de doctor Daniel Brotons, especialista en medicina deportiva de la FEEC.

 Francisco Fernández López (Coruxa en el Foro) y Marta Castellanos Muñoz.

Técnicos en Emergencias Medicas de la C.A.M. Nivel Avanzado. 

 

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