Seguridad

Consejos Generales de Seguridad.

  1. Antes de iniciar una salida nunca tomes alcohol o cualquier otra sustancia que te impida mantener tu mente completamente despejada. La bota de vino y demás no es compatible con el montañismo y alpinismo, aunque en algunas personas esté ya muy arraigada.
  2. Nunca te precipites en montaña y menos aún en zonas expuestas y/o comprometidas, piensa siempre y estate completamente seguro del siguiente paso que vas a dar. Nunca llegues a la extenuación, descansa si es necesario. Mantén siempre tu mente despejada para poder pensar con claridad.
  3. Aprende siempre a renunciar. Si te encuentras con un paso comprometido para el que no estás preparado, ya sea física, técnica o psicológicamente, lo mejor y de más sentido común es dar media vuelta y volver en otra ocasión, cuando ya se esté preparado en todos los sentidos. Nunca seas un temerario y nunca te hagas el valiente en montaña.
  4. Elije siempre tu ascensión, excursión y/o ruta de acuerdo con tu nivel físico y técnico. No sobrevalores nunca tus fuerzas.
  5. Planifica tu ruta teniendo siempre en cuenta las horas de luz disponibles, poniendo especial cuidado en invierno donde dichas horas se reducen. Procura madrugar para aprovecharlas al máximo.
  6. Consulta, durante los días anteriores y en todas las fuentes posibles, la meteorología esperada para la zona y día en la que vas a realizar tu salida.
  7. Al principio, y hasta que cojas la debida experiencia y conocimiento técnico, procura unirte a compañeros experimentados.
  8. Informa de tu ruta, a dónde vas y a qué hora piensas volver, a tu familia o en su defecto a amigos o en el último puesto de la Guardia Civil o en el último refugio de montaña por donde pases.
  9. Lleva siempre el equipo suficiente como para afrontar la ascensión y/o ruta planeada teniendo siempre en cuenta la meteorología esperada. Más vale pasarse de equipo que después echarlo en falta.
  10.  Ten siempre presente que en la montaña se producen, sobre todo en determinadas épocas del año, cambios bruscos y rápidos en las condiciones meteorológicas.
  11.  Ten siempre en cuenta que la ruta y/o ascensión no termina al hacer cumbre sino que acaba cuando volvemos al punto de inicio o al lugar planeado. Por ello debes siempre guardar las fuerzas necesarias para afrontar el regreso o descenso logrando mantener así la debida concentración. Muchos accidentes en montaña se producen durante los descensos cuando la persona se relaja y pierde la concentración o cuando va justito de fuerzas.
  12.  Lleva siempre comida ligera y energética de rápida asimilación así como bebida suficiente para toda la ruta. Infórmate siempre de la posibilidad de abastecerte de agua durante una ruta y/o ascensión.

Comportamiento en Montaña.

  1. El comportamiento de un montañero debe ser siempre ejemplar, tanto con el entorno como con el resto de personas. La educación, respeto y la predisposición a prestar ayuda siempre han estado relacionados con el montañismo, son sus signos de identidad. Actúa siempre de modo que transmitas una buena imagen del montañismo.
  2. Nunca rompas la paz y el silencio existente en la montaña. Alza la voz (grita) solo para pedir ayuda o para avisar a otros de un peligro.
  3. Nunca arrojes piedras en montaña, podría haber alguien escalando por un corredor, ladera o pared y causarle un grave accidente.
  4. Nunca molestes a la fauna existente. Si te encuentras animales en un sendero espera a que se aparten debido a tu presencia o haz un movimiento con tu brazo, nunca los grites. Si en una pared te encuentras con un nido lleno de huevos o polluelos nunca los toques o la madre los abandonará, mejor esquivarlo con el mayor de los cuidados y no volver por allí hasta pasada la temporada de nidificación.
  5. Nunca dañes la flora existente. La flora de montaña es realmente delicada y tarda muchos años en regenerarse, sobre todo los endemismos y especies en extinción de cada zona.
  6. Respeta siempre las costumbres, formas de vida y propiedades de los lugareños. No dañes ni intervengas en ninguna de ellas. Cierra todas las puertas que tengas que abrir en tu progresión por sendas y senderos.
  7. Mantén siempre la montaña limpia. Nunca tires desperdicios, llévatelos a casa o deposítalos en los lugares establecidos.

Incendios Forestales. Medidas de Protección

Una Responsabilidad Compartida

Un comportamiento responsable, procurando no encender fuego en el campo ni realizar actividades que puedan derivar en un incendio cuando exista riesgo, es la mejor medida para evitar los incendios forestales.
Éstos, además de constituir un problema medioambiental muy grave, pueden ocasionar situaciones de riesgo para las personas y sus bienes.
Por eso, si observa un incendio forestal o una columna de humo dentro del monte, la Ley de Montes establece la obligación de toda persona de avisar de la existencia de un incendio, y, en su caso, de colaborar en su combate. Así es importante avisar lo más rápidamente posible al 112.

Medidas de Prevención

Como norma general, en caso de condiciones meteorológicas que favorezcan la propagación de incendios (días de elevadas temperaturas, sequía prolongada y viento) hay que abstenerse de encender fuego con cualquier finalidad.
Entre las medidas de prevención que se pueden adoptar, conviene recordar algunas que, aunque parezcan conocidas, tienden a olvidarse con frecuencia, y así tener la precaución de:
Si se va de viaje, excursión o de acampada por un terreno forestal:

  • No encender hogueras para ningún uso (cocinar, calentarse, etc. ). Tenga en cuenta que, en general, está prohibido el uso del fuego en cualquier zona forestal. Solamente se autoriza su uso en zonas y épocas muy determinadas (áreas recreativas acondicionadas específicamente para ello y fuera de la época de sequía o peligro que varían según las condiciones meteorológicas). Aún en zonas autorizadas, asegúrese de que está permitido y, en caso positivo, tenga un cuidado especial al apagarlo, asegurándose que no quede ningún rescoldo que lo pueda reavivar y con ello iniciar un incendio.
  • No dejar hogueras o lámparas encendidas y desatendidas.
  •  Apagar bien las cerillas y cigarrillos y no tirarlos por las ventanillas del coche.
  • No abandonar en el campo botellas, objetos de cristal o basuras que puedan provocar o favorecer el incendio.

Si va a quemar rastrojos o restos vegetales:

  • Solicitar la autorización necesaria y seguir al pie de la letra las condiciones indicadas, en el permiso. Contacte con los Servicios de Montes u organismo del Medio Natural correspondiente a su Comunidad Autónoma, el cual le indicará como conseguir dicha autorización (ver apartado de Documentación)
  •  No hacerlo en días de viento fuerte y/o de sequía acusada.
  • Vigilar la quema y no irse hasta que esté seguro de que está totalmente apagada, revisando bien los rescoldos.
  • Cuidar el uso de maquinaria y equipos en los montes cuyo funcionamiento genere deflagración, chispas o descargas eléctricas,

Si vive en una casa de campo o en una urbanización ubicada cerca o en un terreno forestal

  • Conozca las posibles vías de evacuación existentes.
  • No queme hojas u otros restos sin autorización y siempre evitando los días de calor, viento y/o de sequía acusada.
  • Recuerde que las líneas de suministro eléctrico deben ir por fajas cortafuegos de 3 m. de anchura, limpias de vegetación y sin que ésta se aproxime a los cables. Solicite su limpieza a la compañía suministradora o denuncie aquellas situaciones de riesgo que detecte.
  •  Evite los basureros eventuales e incontrolados.

Medidas de AUTOPROTECCIÓN

El conocer el entorno y los riesgos con los que puede encontrarse, ayuda a tomar medidas para evitar que dichos riesgos se produzcan.
Por eso, en épocas de riesgo de incendio, para adentrarse en el monte es necesario conocer bien el terreno, las vías de comunicación y caminos alternativos y procurar caminar siempre por zonas de gran visibilidad.
Si inevitable e inesperadamente se encuentra en las proximidades de un incendio

  • Avise urgentemente al 112 o autoridad más cercana y actúa según te indiquen.
  • Si el fuego es pequeño, trate de apagarlo usando agua, ramas o tierra sobre la base de las llamas. Tras sofocar el fuego, tapa las brasas y limpia de ramas sus alrededores.
  • Si le sorprende el fuego, aléjese en dirección opuesta al humo. Respire por la nariz procurando cubrirla con un trapo mojado.
  • No busque refugio en vaguadas profundas y huya siempre cuesta abajo, el fuego sube ladera arriba como por una chimenea, o en dirección perpendicular al avance del fuego, por eso. De ninguna manera intente escapar ladera arriba por delante del fuego cuando éste ascienda por ella.
  • No intente cruzar las llamas, puede quedar atrapado. Si no hay más salida, cruze donde el frente sea más débil.
  • Si el fuego le alcanza, sitúese en la zona ya quemada siempre a espaldas del viento dominante.
  • Si se prende la ropa, no corra: échese a rodar sobre el suelo y, si tiene una manta, cúbrase con ella, el fuego se extinguirá por falta de aire.

El personal profesional de extinción está altamente cualificado y físicamente preparado. Así que, si tiene intención de colaborar en las tareas de extinción,

  • Póngase en contacto con los profesionales responsables de la extinción (bomberos, agentes forestales, etc) lo cuales le asignarán las tareas más acordes a su persona y siga siempre sus instrucciones.
  • Nunca trabaje aisladamente o por su cuenta. Además de ponerse en peligro, podría comprometer las labores y estrategias de extinción.
  • No arroje agua a los cables eléctricos.
  • Cuando un medio aéreo va a lanzar agua, debe retirarse de su trayectoria, evitando que le alcance la descarga.
  • Extreme todos los cuidados. Su vida vale mucho.

Si vive en una casa de campo o en una urbanización:

  •  Mantenga limpios de hierba o maleza los caminos de acceso a las viviendas, incluyendo las cunetas de los mismos.
  • Evite en los jardines o parcelas la acumulación de vegetación seca u otros restos que ayuden a la propagación del incendio, ejecutando las tareas de limpieza correspondientes.
  • Mantenga limpios los tejados de materiales combustibles (hojas, ramas, etc) y evite que las ramas dominen las edificaciones o se acerquen a menos de 3 metros de una chimenea. Lo ideal es que alrededor de cada edificio exista una faja de 10 m. de anchura en la que se elimine toda la vegetación inflamable.
  • Los tejados y fachadas de las casas deben ser de material resistente al fuego. Las fachadas de madera deben de tener tratamiento ignifugante y las chimeneas de las casas deberían llevar matachispas.
  • Es conveniente, y en muchos casos obligatorio, la separación de la urbanización del monte con una faja de 25 m. de anchura, limpia de vegetación. Dicha faja puede llevar un camino o carretera perimetral.
  • También es conveniente que se actúe en la zona forestal contigua a la faja de seguridad, con desbroces y poda del arbolado hasta 3 m de altura como mínimo y con anchuras de trabajo también de 25 m.
  • Exija a su “Comunidad de Vecinos o Propietarios” la elaboración y mantenimiento de un “Plan de Defensa de Incendios Forestales” para su Urbanización.

RECUERDE

  • Las medidas de prevención ayudan a reducir el daño que puede derivarse de los desastres.
  • En caso de emergencia, conocer algunas pautas de autoprotección, ayuda a tomar decisiones que pueden favorecer tanto su seguridad como la de los demás.

Copyright 2011, 2013 Dirección General de Protección Civil y Emergencias dgpce@procivil.mir.es

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